viernes, 15 de febrero de 2019

El santo





Historia:
En los años 20, el jefe de la familia  Rodolfo Guzmán Huerta, en su afán por buscar nuevos horizontes para sus hijos, decide emigrar a la ciudad de México. Su nueva casa la establecen cerca del jardín del Carmen en el barrio de Tepito y Rodolfo ingresa a la primaria "Abraham Castellanos" con el fin de terminar sus estudios que había iniciado en su natal Tulancingo.
La afición de Rodolfo eran los deportes, especialmente el béisbol y el futbol americano. Sin embargo, su interés por la lucha libre se hizo evidente en los treinta. Según carteles de la época, evidencian que Rodolfo inició su carrera en el pancracio el 28 de junio de 1934 en la Arena Peralvillo Cozumel, aunque la Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL) asegura que comenzó en 1935 en el Deportivo Islas de los años 20
La afición de Rodolfo eran los deportes, especialmente el béisbol y el futbol americano. Sin embargo, su interés por la lucha libre se hizo evidente en los treinta. Cuando Rodolfo trabajaba en una fábrica de medias para dama se le ocurrió aprender jiu-jitsu. Después aprendió la lucha grecorromana, lo que lo animó a convertirse en luchador. Fue en la arena de Pachuca donde el también luchador Jack O´Brien vio el estilo luchístico de Rodolfo- quien se hacía llamar "Rudy" Guzmán- y lo recomendó con Jesús Lomelí instructor de la EMLL (dirigida por Salvador Lutteroth Glez.), quien los trajo a la capital de  la Col. Guerrero.


El 26 de Julio de 1942 hizo su debut como el Santo, ahí EL SANTO tuvo que medirse con el LOBO NEGRO, quien lo estaba dominando ampliamente, la desesperación hizo presa del plateado, quien no encontraba la forma de derrotar a su enemigo, el joven ENMASCARADO DE PLATA optó entonces por la violencia, empezó a faulear a su rival, el réferi trató de impedirlo, pero lo que logró fue que EL SANTO le hiciera pedazos la camisa, el tercero sobre las cuerdas no atinaba la forma de detener el huracanado ataque del rudo debutante, así que optó por lo más sano: descalificarlo.






Nunca nadie había perdido por descalificación en nuestro país, por lo que la gente se quedó admirada del nuevo rudo. El plateado anhelaba ser el campeón en las diferentes categorías del pancracio y también agradar al público que pagaba por verlo. Con ese espíritu de lucha, el 16 de agosto de 1942, en la vieja Arena México enfrentó a quién sería, con el paso de los años, uno de sus adversarios más encarnizados: "Bobby" Bonales "La Maravilla Moreliana". Gracias a esa batalla, El Santo reflexionó sobre el valor de su máscara: "me propuse conservarla contra viento y marea, pues era la máxima expresión de mi personalidad, el símbolo perfecto del misterio que podría rodear mi figura en el encordado".
A principios de 1943 enfrentó a Jesús "El Murciélago" Velázquez, aquél que no le había permitido enmascararse como Murciélago II. En el ánimo de El Santo había un afán de desquite. El murciélago era el monarca nacional de peso medio, pero El Enmascarado de Plata lo venció. Después vendría un triunfo tras otro. Para tratar con El Plateado había que respetar las reglas del juego que él propondría mediante la frase: "Nadie hay detrás del enmascarado. Todos y ninguno a la vez".
Vestido de plata con una máscara sobre la cara que ocultaba sus facciones, musculoso, fuerte y ágil, Rodolfo Guzmán Huerta, mejor conocido como Santo "El Enmascarado de Plata", resultó ser una de las grandes personalidades del espectáculo y figura arraigada en la cultura popular. Se sabe que nació en Tulancingo, Hidalgo, el 23 de Septiembre de 1917.






A 101 años de su nacimiento, el luchador mexicano conocido como "El Enmascarado de Plata" fue, y sigue siendo, un ícono para la sociedad mexicana, que cautivó la mirada de muchos por su habilidad luchística.
En los años 50 se convirtió en un símbolo para la sociedad mexicana, ya que su personaje trascendió el ámbito del pancracio y se transformó en un superhéroe, con historietas y películas incluidas.
Pero El Santo se convirtió en un referente mediático internacional debido a su incursión en el cine en 1958, protagonizando 52 filmes en los cuales peleó contra distintos enemigos como hombres lobo, mujeres vampiro y extraterrestres. ​ Dichas películas fueron un éxito de taquilla no sólo en México, sino en gran parte de América Latina, Europa y algunos lugares tan distantes como Líbano o Turquía.
Algunas de la más conocidas, dentro del género de terror, acción, fantasía o ciencia-ficción, son “Las Mujeres Vampiro” (1962), “Santo En El Museo De Cera” (1963), “El Hacha Diabólica” (1965), “Santo El Enmascarado De Plata y Blue Demon Contra Los Monstruos” (1970), “Santo Contra La Hija De Frankenstein” (1972), “Santo y Blue Demon Contra Drácula y El Hombre Lobo” (1973), “Santo Contra El Doctor Muerte” (1973) o “Santo vs. Las Lobas” (1976).





El Santo se retiró de los cuadriláteros el 12 de septiembre de 1982 y
murió el 5 de febrero de 1984 de un infarto al miocardio y fue enterrado en Mausoleos del Ángel, a donde acudieron a despedirlo unas 10 mil personas.


viernes, 8 de febrero de 2019

LA LEYENDA DE LA LLORONA



La llorona

 

¿Quién es la Llorona?

La llorona es un mito urbano que los historiadores han ubicado su origen principal en México, antes de la llegada de los españoles. La leyenda cuenta que se trata de una mujer fantasmal que deambula por las noches lamentándose, diciendo algo como “ay, mis hijos” como un lamento prolongado.
El mito ha evolucionado con el tiempo y tiene muchas versiones, pero todas coinciden con que este espíritu es el de una mujer que asesinó a un hijo recién nacido para tratar de limpiar sus culpas por un pecado, tal vez el de la lujuria.
A partir de allí, su destino parece haber sido el suicidio o algún otro final nefasto. Sin embargo, por sus pecados, no pudo ingresar al cielo ni al infierno, siendo condenada a vagar por las calles apareciéndose en las encrucijadas de los caminos. Los que aseguran haberla visto, comentan que lleva cabello largo y un vestido blanco mientras se lamenta.


 La historia de la Llorona

Cihuacóatl empezó a aparecer en el lago de Texcoco alrededor del año 1500. Los sacerdotes en astrología interpretaron su presencia como una premonición de los próximos sucesos que le sucederían a los mexicas.
La muerte, la guerra y la esclavitud, Moctezuma temía lo peor. Los sacerdotes decían que Cihuacóatl había salido de lo más profundo de las aguas y y bajado de la montaña para prevenir de la suerte suerte que correrían los mexicas.
Subían siempre a lo alto del templo y podrían ver hacia el oriente una silueta blanca, con el cabello peinado de tal modo que parecía llevar en la frente dos pequeños cuernos, arrastrando y flotando una cauda de tela tan vaporosa que se le ondulaba con el viento y con su clásico desgarrador grito:
“¡Ayyy mis hiiijooooooosss! ¿Dónde los llevaré para que escapen de tan funesto destino?”

Luego de la conquista, el sacerdote Fray Bernardino de Sahagún, interpretó después de la conquista esta leyenda como una advertencia por la pronta destrucción del imperio mexica: aquella fantasmal aparición que llenaba de terror a los habitantes de la gran Tenochtotlán era la misma Cihuacóatl anunciándole a Moctezuma de la destrucción del imperio:
Hombres extraños y más sabios y más antiguos que nosotros vendrán por el Oriente y sojuzgarán a tu pueblo y a ti mismo, y tú y los tuyos serán de muchos lloros y grandes penas y que tu raza desaparecerá devorada y nuestros dioses humillados por otros dioses más poderosos.
¿Dioses más poderosos que nuestro Dios Huitzilopochtli, y que el Gran Destructor Tezcatlipoca y que nuestros formidables dioses de la guerra y de la sangre? – preguntó Moctezuma bajando la cabeza con temor y humildad.
Así lo dicen las predicciones, por eso la Cihuacoatl vaga por el Anáhuac lanzando lloros y arrastrando penas, gritando para que oigan quienes sepan oír, las desdichas que han de llegar muy pronto al Imperio.

Aquellos hombres de Oriente eran los españoles dirigidos por Hernán Cortés, y sometida la gran Tenochtitlán y con la caída de todos los pueblos, sufrieron las atrocidades de los invasores. Epidemias, hombres asesinados, mujeres violadas, y sus dioses olvidados… a excepción de Cihuacóatl (La Llorona).
De esta forma se inicia la leyenda. Se dice que al sonido de las campanas de la media noche, una mujer vestida de blanco y con la faz cubierta por un velo se aproxima por el oeste. Recorriendo las calles. Unos dicen que flota; otros que no tiene rostro y unos más que el grito desgarrador es similar al de una ambulancia.




La Llorona en otros países de América Latina

La historia de la llorona no solo se quedó en México. La leyenda ha pasado por toda Latinoamérica gracias a los pueblos prehispánicos que transmitieron la historia de boca en boca, modificándose hasta convertirse en una de las leyendas  más macabros de terror de todos los tiempos.
En Perú por ejemplo, la llorona se ha visto principalmente en los campos o las chacras. Los guardianes han compartido historias de sus apariciones por las noches donde se escuchan lamentos y ruidos de una mujer diciendo algo sobre sus hijos.
En los demás países de Latinoamérica, esta historia es conocida por diferentes nombres:

Venezuela
• La Sayona


Honduras
• La sucia


México
• Leyendas de la Ciudad de México
• La Malinche
• Xtabay


Panamá
• La Tulivieja
• La Tepesa
• La Silampa


Chile
• La Calchona
• La viuda negra


Costa Rica
• Cadejos
• Cegua
• Leyendas costarricenses


El Salvador y Guatemala
• Cipitío
• Siguanaba
• Justo Juez de la noche
• La Descarnada


Colombia
• La Patasola


Ecuador
• La Tunda
• La Dama Tapada